INGREDIENTES:
1,25 Kg. Harina refinada de buena calidad (no mezcla)
750 Cl. Agua fría
50 Gr. Levadura prensada
25 Gr. Sal (3 cucharadas colmadas de tamaño moca)
RECETA:
Troceamos la levadura con las manos y la echamos en un pequeño bol con agua templada para que se disuelva.
Ahora echamos en un bol o una fuente bien grande la harina, el agua, la sal y la levadura disuelta. Se amasa hasta que se pueda sacar del bol y poner en una mesa para seguir amasando. Debemos amasar la mezcla hasta que sea elástica y no pegue. Si te pasa que se te pega mucho entre los dedos te aconsejo echar puñaditos de harina poco a poco, esto te ayudará. También ayuda que espolvorees un poco con harina la superficie de la mesa.
A continuación se espolvorea una fuente con harina, se cubre con un paño y se deja reposar 30 minutos.
Tras este paso se espolvorea con harina la fuente que vayamos a usar para hornear y colocamos la masa.
Le podemos dar unos pellizcos y algunos cortes profundos para dibujar la forma de nuestro pan. Con esto conseguiremos diferentes tipos de corteza, más rugosa, más crujiente, más lisa. Esto es a gusto de cada uno, como también la forma del pan, que puede ser redonda, ovalada o algo por el estilo.
Se mete en el horno a 220º durante una hora calentando sólo por la parte de abajo, y si es necesario, al final ponemos también la de arriba para que se nos dore bien la corteza.
Lo dejamos reposar fuera del horno unos 20 minutos y nuestro pan estará listo para comer.
¡Buen provecho!
Y SI TIENES THERMOMIX...
Para amasar podemos usar la thermomix, que será de gran ventaja.
Primero echamos dos cubiletes de agua y marcamos 37º, 2 minutos a velocidad 1. Esto es para que el agua se ponga tibia, a continuación echamos la levadura desmoronándola con los dedos. Para que se disuelva bien marcamos velocidad 3 o 4 durante unos 10 segundos.
A continuación echamos la harina, el agua y la sal. Primero le damos velocidad al 4 o 5 para mezclar bien los ingredientes. Después marcamos VASO CERRADO, VELOCIDAD ESPIGA y Tiempo el que necesitemos hasta que la masa sea homogénea. Se puede ir añadiendo agua o harina según veamos que la masa esté dura o blanda. Generalmente, a más tiempo se amase mejor.
Una vez que tenemos la masa, procedemos igual desde esté punto que en la receta manual, dejando que la masa repose unos 30 minutos.